Ahora han pescao a Paquillo uno de los héroes de nuestro atletismo, ganador de 7 medallas entre juegos olímpicos, mundiales y europeos. Llegó la benemérita a su casa y registrando un poco encontraron varias substancias dopantes, entre ellas la sempiterna EPO. Paquillo ya ha clamado su inocencia pero cuando el río suena… Toda su carrera puede estar en entredicho, todas la medallas, bajo la sospecha de la trampa. No quiero ser malpensado pero me temo que no es casualidad que lo hayan pillado justamente ahora. En la carrera hacia los jjoo de 2016 el COI puso como punto débil de la candidatura de Madrid la laxitud en la aplicación de controles antidopaje en nuestro país. Y ya nos hemos puesto las pilas, hemos sacrificado a una vaca sagrada como ofrenda. Así que un héroe menos, pero una décima más en la carrera hacia los jjoo del 2020.

Pero el caso Paquillo me ha hecho plantearme algunas preguntas. Tengo la impresión personal de que el dopaje entre algunos de nuestros atletas era un hecho conocido a priori, y cuando el COI nos ha dado la colleja hemos ido rápidamente a por ellos. En otras palabras, es posible que el COI supiera lo que decía cuando hablaba de la relajación de la ley antidopaje en el deporte español. Y siendo malo un poco más, ¿es posible que nuestros dirigentes deportivos a veces hagan la vista gorda? Porque… ¿que interesa más a un ministerio de deportes? Lo que más, creo yo, ayudar a sus atletas a conseguir éxitos olímpicos. Se ha invertido mucho dinero y esfuerzo para que España haya pasado de ganar 4 pírricas medallas en especialidades como la vela y el tiro al plato en Seúl 88 a las 18 de Pekín 08.

Si hablamos de deporte y dopaje, no puedo evitar hablar de ciclismo. Antaño el tercer deporte en popularidad del país, y hoy en día en horas bajas, defenestrado, con poca audiencia y pocos patrocinadores. Y todo gracias a la escabechina sin cuartel de las comisiones antidopaje. Han pillado a muchos, incluso ganadores del tour como Pantani, Riis o Ullrich. Otros tantos siempre han tenido la sombra de la sospecha sobre ellos, Amstrong, Valverde y si, también, Induráin (casualmente se retiró precipitadamente el año que se implantaban los controles sanguíneos para detectar la epo). Otra impresión personal maliciosa: La lista de pillados y sospechosos es tan enorme que siempre he tenido la sensación de que casi todos los ciclistas de élite iban hasta arriba de sustancias dopantes. Tenían que hacerlo porque sino no rascaban nada. Así que es posible que para competir en ciertos deportes que requieren esfuerzo extremo es necesaria un poco de ayuda. Y en ciertos casos un ministerio de deportes igual prefiere ponerse una venda en los ojos ante algunas hazañas de sus deportistas. ¿Es posible que el deporte tenga esta doble cara? ¿O me estoy pajilleando mentalmente?

Nos queda el COI, el paladín del deporte limpio, siempre liderando la cruzada contra el dopaje. Ya no permite casos como los de Florence Griffith o Ben Johnson, velocistas de segunda fila hasta que aparecieron en los juegos olímpicos de Seúl 88 convertidos en una masa de músculos. Griffith pulverizó de forma asombrosa todos los records, hasta tal punto que aún hoy en día siguen siendo inaccesibles. Murió a los 38 años, muy joven para una deportista, de forma sospechosa. No es descabellado pensar que abusó tanto de las substancias dopantes que luego lo pagó, con su vida. A Johnson lo pillaron, pero a Griffith no, así que nadie le ha quitado ni sus medallas ni sus records a pesar de que fueron conseguidos más que posiblemente de forma ilegal.

Ay, pero el COI también tiene su reverso tenebroso. También se pone la venda cuando le interesa. Los jugadores de la NBA no pasan controles antidoping en los jjoo. Gracias a esta relajación de la ley antidopaje podemos ver a los jugadores del dream team dando saltos grandiosos hacia el aro sacándoles medio cuerpo a sus rivales. Y como nadie los va a pillar, como a Griffith, nadie les quitará las medallas.

Así que todos tienen algo que ocultar, todos tienen la doble cara, al atleta que gana medallas pero se pincha EPO, los dirigentes del deporte que potencian el deporte pero permiten el dopaje, y el COI que está a dios rogando y con el mazo dando. Y una vez más te queda esa sensación de que vives en matrix, un mundo feliz ficticio que nada tiene que ver con la realidad. Y ahora, ¿Hablamos de política?

Punto y seguido

13 Noviembre 2009

Esta pasada semana, mi blog, La Cebolla Cósmica, cumplió un año. Se inauguró con artículo escrito a corre prisa (lo primero que se me ocurrió) sobre la recién finalizada temporada 2008 de formula 1 que por aquel entonces me entusiasmaba. 12 meses después, para cerrar el círculo, y una etapa, he cerrado el año igual que lo empecé, me pareció buena idea.

Los inicios fueron apresurados, la paciencia no se encuentra entre mis virtudes, y los resultados son obvios (el skin sigue siendo el mismo del primer día, el primero que encontré). Inclusive el nombre del blog, inspirado en un artículo sobre música (mi primer post!) que dejé sin publicar por lo penosa que me pareció su relectura. Posteriormente lo he pensado mejor y he rebautizado el blog como La Rotonda Digital, título más acorde con la temática general de sus posts.

Si tuviera que hacer balance no se me ocurriría nada que decir. El 90% de los comentarios los han firmado las mismas dos personas (una de ellas, yo mismo). Tal vez si sacara del anonimato el blog tendría más éxito, pero aún no me he decido a dar el paso y salir del armario.

Últimamente siento una cierta dejadez en relación al blog. La constancia no se encuentra entre mis virtudes. Espero no dejármelo por ahora, no por falta de tiempo pero he iniciado otros proyectos que me motivan más (uno de ellos espero estrenarlo aquí mismo en un par de meses), así que los posts serán aún más escasos a partir de ahora. Aún me quedan algunas ideas, la dama del lago de Spakowski en ciernes (tengo ganas de dedicar un homenaje a Geralt que sea el contrapunto a mi crítica de la canción de fuego y hielo), el manifiesto antimonárquico (ya redactado desde hace meses, pero que tengo que revisar y rebajar un poco el tono, para evitar que las hordas asalten mi casa), y algún artículo de mi alter ego dedicado al espectáculo más patético del mundo, y como no, historias de informáticos prostituidos.

Esto es solo un punto, y seguido.

Hace un año escribí mi primer post llamado “este circo sí es un espectáculo” sobre la emocionante temporada 2008 de formula 1. Un año después el panorama ha cambiado mucho. Después de 2 años de igualdad y de ver como se resuelve el campeonato en la última carrera, podemos decir que el aburrimiento ha vuelto a las pistas. Además los escándalos protagonizados por los mandamases de la formula 1 han contribuido a la pérdida de interés por un deporte que siempre me ha apasionado.

Desde el punto de vista deportivo, poco que comentar. Brawn gp después de arrasar las primeras 7 carreras (Button ganó 6 de ellas) gracias al famoso difusor, ha vivido de rentas. Ferrari sigue perdido. McLaren solo ha dado zarpazos. Alonso siempre va a remolque. Vettel y Red Bull aún están verdes para creerse que pueden ganar un campeonato. El Kers ha sido un fiasco. BMW de ser aspirante ha pasado a los últimos puestos y se retira. Toyota ha acabado penosamente y también se retira. La crisis ha llegado a la formula1.

Pero lo más grave y sorprendente del año para mi ha sido descubrir en que manos está el circo este. Max Mosley y Bernie Ecclestone, dos siniestros personajes asquerosamente ricos y con un dudoso currículum:

Max & BernieEl primero de ellos (hasta hace poco presidente de la FIA),  hijo de fascistas británicos (Oswald Mosley fundador del Unión británica de fascistas y Diana Miltford conocida por su íntima amistad con Adolf Hilter, hasta el punto de ser el invitado principal en su boda secreta en Alemania celebrada en casa de Goebbels) y famoso últimamente por protagonizar orgías sado-masoquistas con prostitutas disfrazado …adivinad…si!, de nazi!.

El amigo Ecclestone no se queda atrás, se ha lucido recientemente en el Times elogiando públicamente a Adolf Hitler, al régimen de Sadam Hussein, a los talibanes, y criticando a los sistemas democráticos y de paso a los judíos.

Con dos personajes así no me sorprende que la formula 1 sea un nido de víboras, de negocios sucios, con escándalos cada dos por tres y escenario de vendettas personales (la expulsión de Briatore sin ir más lejos).

Un apunte más. El circuito urbano de valencia es posiblemente el más aburrido del mundial. En dos años no se ha visto ni un adelantamiento. Tendrá mucho glamour de la copa América (cada vez menos entre demanda y contrademanda entre el Alinghi y Oracle) pero poco espectáculo. ¿Nadie ha pensado que sería conveniente cambiarlo de fechas, por ejemplo septiembre u octubre, meses previsiblemente lluviosos para que animen un poco las carreras? Ah, pues mira, alguien lo ha pensado, para el año que viene la pasan al mes de junio, mes igual de caluroso y seco que agosto, pero con una gran diferencia: la gente aún o está de vacaciones, y a lo mejor venden más entradas. Claro, la pasta siempre es lo primero.

En resumen un año decepcionante, en el que tengo que dar la razón a los que dicen que se trata de un deporte aburrido. Menudo tostón.

En la comunidad de informáticos hay un correo que nos llega reenviado recurrentemente desde que tenemos uso de razón con el nombre “frases que odias”. Es un listado de frases típicas que te dedican los jefes. Yo siempre lo leo, porque me hace gracia y porque es real como la vida la misma. Cualquier otro pensara que es una tontería pero yo no puedo evitar partirme de risa al ver el reflejo de mis experiencias. Como tengo que llenar este blog de posts de alguna manera, he pensado lanzar a ciberespacio una versión personal y basada en hechos reales de mis “frases odiosas favoritas”.

Las he repartido en 3 fases en sintonía con el cambiante humor de los jefes.

FASE 1: optimista-oficialista

Contexto: el jefe está contento y dichoso. Te trata como un colega, quiere ser tu amigo. Normalmente como respuesta a un jugoso contrato recién firmado o como principal oficiante de un discurso de navidad. La vida es bella.

“somos los mejores”

Frase que rebosa optimismo que se pronuncia siempre antes de empezar un proyecto en un ambiente distendido inflado de éxito (cuando se acaba de firmar un contrato millonario). El jefe está borracho de gloria, y su mente solo piensa en lo bueno que es. El proyecto aún no ha empezado, y no se ha parado a pensar en si es viable o no con los recursos que tiene.

“los trabajadores son el principal activo de esta empresa”

Frase estrella de los discursos de navidad. Desgastada de tanto usarla, aunque sin ninguna aplicación práctica.

“nuestro objetivo es la excelencia”

Frase espectacular y nada modesta pronunciada por el jefe cuando sube a un estrado con cámaras y micrófonos. Especialmente cuando recibe algún premio de alguna universidad por la gran gestión empresarial. Aplicable a otros ámbitos (frase marca de la casa de Florentino, el presidente superior del Madrid).

FASE 2: nerviosa-realista

Contexto: la realidad se ha impuesto a la imaginación desbordada del jefe. El proyecto está en marcha y surgen los primeros problemas (los de siempre): nula planificación, pocos recursos, plazos ajustados.

“tiene que estar”

Esta frase cuando es pronunciada cae como una losa. El jefe acaba de dar un portazo en las narices de los programadores. Ya no atiende a razones. No escucha. Solo “tiene que estar”, sea como sea. El mundo se para. Su cuello está en juego.

“hay que apretar el culo”

Se entiende que hay que apretar el de los demás para salvar el propio. Variante escatológica del anterior. Cuando el jefe usa un lenguaje tan vulgar significa que está nervioso y desesperado. Te está pidiendo que hagas horas extra.

“se valorará tu esfuerzo”

Una de las que más odiamos. Los jefes suelen tener una patología médica: amnesia. En momentos de desesperación son capaces de ofrecer su alma por una entrega a tiempo. Pasada la tempestad, cambian de opinión. Es la típica frase cebo en la pican los becarios.

FASE 3: represiva-acusativa

Contexto: El mal ya está hecho, es la hora de repartir las culpas a los rivales más débiles.

“no eres proactivo”

Es un clásico. Te la dedica tu jefe ante una crisis cuando a toro pasado te exige más responsabilidad de la que te otorgó en su día. Es una manera de echarte la culpa de los problemas imprevistos y de acusarte de ser un pésimo adivino y un peor lector de mentes humanas.

“no te sabes planificar”

Una variante de la anterior en la que vuelve a poner en duda tu profesionalidad. Es la respuesta automática de un jefe cuando le dices que no te ha dado tiempo a acabar una tarea en el plazo establecido. Si hay un fin de semana por medio, puede usar la variante “pide las llaves y acábalo el sábado”.

“este es el peor proyecto de la historia”

Es una sentencia. El proyecto ha acabado peor incluso de lo se podía pensar a priori. Su culo puede ir por el aire. El contrato millonario ha volado. Los jefes son auténticos maestros en hacer que la gente se sienta culpable.

Tengo una corazonada

2 Octubre 2009

A pocas horas de la elección de la ciudad candidata para albergar los juegos olímpicos de 2016, tengo una corazonada: No se la van a dar a Madrid. No se si será Río o Chicago, tampoco me importa mucho, pero lo de Madrid se ve venir desde hace tiempo. Creo que es un secreto a voces, aunque Gallardón, Espe y Raúl tengan que hacer el papelón de seguir saludando a la cámara con la mano abierta y pronunciando su cursi lema: “tengo una corazonada”.

Este artículo lo tenía en mente desde hace algún tiempo, y quería publicarlo después de las votaciones, pero seguro que alguien me hubiera tachado de ventajista y no sin razón. Así que he decidido arriesgarme. Esta tarde cuando salga del cine (voy a ver Malditos Bastardos de Tarantino, dios me pille confesado), si Madrid es ciudad olímpica tendré que escribir otro post pidiendo perdón y humillándome públicamente.

Gallardón tiene una corazonadaDejando a un lado las corazonadas, las posibilidades de Madrid son pocas, se habla de milagro. El derrotismo a duras penas disimulado es significativo. Gallardón respondía con un poco convincente “dará emoción” a la presencia de Obama en Copenhague. Tras el informe de evaluación de las sedes dudosamente favorable a Madrid se afanó en declarar que su ciudad “salía reforzada”. Automatismos políticos de negar la evidencia. Ayer escuché unas declaraciones poco optimistas de Juan Antonio Samaranch (que no es político y algo de votaciones olímpicas sabe) hablando de “cautela” ante la inminente elección. Espe apelaba a la persuasión del rey para convencer a los miembros del COI casi como tabla de salvación.

Personalmente, la candidatura de Madrid me deja indiferente básicamente por 2 motivos: Primero, el recuerdo de Barcelona 92 aún es reciente, y actualmente Madrid, al menos para mi, no puede estar a su altura en carga emotiva e ilusión. Y segundo, no me gustó como apartó de en medio la candidatura de Sevilla en la carrera para los JJOO de 2016 aunque tuviera más opciones reales.

Ser sede de los juegos en un tesoro muy preciado y es una carrera de fondo estratégica, no puedes aspirar a ser el organizador todos los años que quieras, hay que ser paciente, y buscar tu oportunidad aunque tarde muchos años en llegar. Los políticos de Madrid parece que no se han dado cuenta de eso. Me da la sensación de que se emborracharon de triunfo en las votaciones para los juegos de 2016 ya que a pesar de ser derrotados por Londres, salieron mejor parados de lo que esperaban. En vez de aparcar sus aspiraciones como hizo Paris (también derrotada por la capital británica) y como aconsejaba el sentido común, iniciaron una temeraria carrera condenada al fracaso.

No se si Madrid es la mejor candidatura de las 4, como están pregonando, pero solo con eso no se gana cuando la elección está tan igualada. Hay que hacer números, y pensar fríamente. La regla no escrita de la rotación de continentes juega en su contra. Para el 2020 al menos 3 capitales europeas están esperando su oportunidad. Lógicamente no van a votar a Madrid esta tarde. Los votos anglosajones apoyarán a Chicago. Incluso los miembros latinoamericanos, aparentes aliados, van a entregar votos a Río. Madrid lucha contra el mundo.

Una vez se confirme la previsible derrota de Madrid, ¿que harán sus políticos? ¿Retirarse de la carrera olímpica o al menos aparcarla? o por el contrario, ¿seguir adelante mirando al 2020, gastando mucho más dinero en época de crisis, en una elección en la que tiene que competir presumiblemente con potencias como Berlín, Roma o Paris? Aquí no tengo corazonada, porque con nuestros políticos nunca se sabe.