La generación tapón
“Nunca llegarás arriba porque los que mandan, gente acomodada, gris y antigua, ejercen de barrera. Nunca llegarás arriba porque tienen miedo a las innovaciones, al talento, a que les quites el puesto”.
Estas pocas palabras resumen lo que se conoce como generación tapón.
Ah la generación tapón es eso… pensaba que hablaban gente de corta estatura. Sinceramente nunca había oído este término y ahora me pica la curiosidad, parece algo habitual en los negocios tradicionales, pero ¿habrá generación tapón en mi sector? Es decir, en la Informática de las multinacionales.
Antes de contestar esta difícil pregunta tenemos que ver las condiciones laborales de esos informáticos de mediana edad, acomodados, grises y antiguos. Esa gente estancada en el ecuador de su vida, con la ilusión del becario esfumada, seguramente con unos kilos de más en la barriga y unos pelos de menos en la cabeza, desengañada, aburrida y viendo los días, los meses y los años pasar a cámara lenta. Estos personajes o se han reciclado a jefe (pero hay que “valer” para esto) o siguen programando y compitiendo con los jóvenes veintañeros salidos del horno de la universidad o módulo superior (que la crisis está poniendo de moda) llenos de ganas por comerse el mundo y con la cabeza actualizada con la última versión de conocimientos.
Con la veintena evaporada hace muchos años y con mi ilusión juvenil hecha un juguete roto me temo que yo solo puedo ser uno de esos acomodados, grises y antiguos.
¿Nos podemos sentir amenazados por estas nuevas remesas de profesionales teóricamente mejor preparados? ¿Qué futuro nos espera a los que preferimos ser técnicos antes que jefes? ¿Les vamos a cortar las alas a los pobres chavales y los vamos a tener haciendo reports de por vida? Es decir ¿Hay generación tapón en las multinacionales de las TIC?
Hoy me toca hacer de adivino. Pero primero una mirada a mis amigos los jefes. ¿Se hacen tapón unos a otros? Como pirañas que son, los jefes se besan o se muerden unos a otros para trepar un escalón más. Y es que la competencia por ser jefe es dura. Pero en una multinacional los grandes trepas salen a flote de forma natural. En un árbol tan poblado de pajarracos como es la pirámide de poder de una gran empresa es relativamente fácil saltarse un tapón. Solo hay que cambiar de padrino. Yo he visto carreras fulgurantes al estrellato. Con el patrocinador adecuado todo es posible.
Pero estamos hablando de jefes. Esa no es mi guerra. Retomemos el tema que nos interesa ¿Hay generación tapón para los técnicos? Mejor dicho ¿Los grises tenemos que hacer tapón a los nuevos para evitar que nos pisen? ¿Un joven e imberbe informativo de 20 o 25 años puede amenazar mi status? En otras palabras… ¿Puede ser mi jefe? :S
En primer lugar, ¿Debo temerlo por saber más que yo? ¿Cómo es su formación comparada con la mía? Los jóvenes de hoy en día parecen menos preparados que antes (Bolonia hace estragos), o será que no recuerdo lo verde que estaba yo cuando era becario. En todo caso, estoy convencido que en esta profesión donde cada día aprendes algo nuevo, saber mucho es poco y saberlo todo, imposible. Es preferible tener actitud, recursos y adaptarse al entorno cambiante. Por eso tal vez, la experiencia es un grado y estoy tranquilo porque sé que ni un master, ni un ciclo superior, ni un título en la University of Wisconsin-Madison pueden vencer mis 13 años de experiencia. Que al igual que los electricistas o fontaneros, la práctica hace al maestro. Pero lo que más tranquiliza y me permite dormir por las noches es, curiosamente, el sector en el que movemos.
Y aquí es donde la filosofía de las multinacionales tantas veces vilipendiada en este blog aparece ahora como mi mejor aliada. Porque la tendencia del mercado es dar más por menos. La vieja batalla de maximizar la cantidad no la calidad tan aprehendida por los gestores de proyectos. Y su leitmotiv diario: Reducir costes, contratar más barato, subcontratar, el abc diario del departamento de RRHH de cualquier gran empresa que cotiza en bolsa.
En resumen, hay “tapón” entre técnicos motivado por la propia dinámica laboral del sector. Ellos lo quieren así. Puedo estar 10 años más metido en el negocio hasta que me quede ciego del todo y comience a vender cupones de la once o me canse de las teclas y monté un bar. Todo esto es tranquilizador, no quiero sentirme como Dennis Quaid en la película “Algo más que un jefe” en la que tiene que ponerse a las órdenes de un chaval al que dobla en edad que además de quitarle el puesto… se zumba a su hija!
…un momento…
…hay tapón entre técnicos pero no entre jefes… ¿Lo he dicho verdad?…
…entonces nunca tendré a un técnico más joven que yo dándome órdenes… pero nada puede impedir que un pimpollo cualquiera sea mi jefe de proyecto! Arrggh! Odio las multinacionales!

