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Stallone vs Sydharta: Round 3

21 noviembre 2015

Sigue el apasionante partido entre Stallone y Sydharta, ahora con el tercer acto en juego. El empate campea en el marcador, después de la pifia de la primera parte y el VanDammazo de la segunda. Atención, de aquí en adelante, puede encontrar spoilers sueltos

mercenarios3aEmpieza el partido con la inevitable escena de acción de intro, en este caso sobre un tren-prisión que se dirige a la Denzali Prison (no pierda el tiempo buscándolo en el mapa, no existe). Llegan los Expendables en helicopter y Ooh noo! Primera sorpresa! Stallone se ha quitado el bigotito de dictador caribeño, con lo bien que le quedaba, ahora parece un mercenario serio y aburrido. Los malotes (no sabemos su nacionalidad, ni la sabremos) sacan una metralleta para recibir los Mercenarios pero Stallone con un pulso envidiable para la edad que tiene mantiene el helicóptero volando a ras sobre la vía a rebufo del último vagón y lejos de las balas Woow

Todo este despliegue es para rescatar a James Harden, el jugador de la NBA. Está muy rebotado y rabioso y una vez rescatado estampa el tren contra el castillo de los malotes y hace una falla. Que genio tiene! Stallone no quiere ser menos y explota su helicóptero de 100 millones de dólares como quien tira un petardo.

Lo primero que hace Harden cuando llega al avión de los mercenarios es coger un cuchillón del tamaño de una raqueta de tenis y afeitarse, a pelo, sin espuma, sin jabón ni nada. Que fuerte! Ni siquiera se pone after-shave! Y debajo de la barba, otra sorpresa! aparece Wesley Snipes! y resulta que es un gracioso y un socarrón y hace chistes con sus colegas mercenarios. Nos lo vamos a pasar pipa. Stallone le dice que lo han rescatado para irse todos juntitos de misión! Yupiiii!

Nos vamos a Mogadishu, capital de la temible Somalia. Los Expendables nada más llegar se lían a tiros con los somalíes, pero no se preocupen por ellos (por los Mercenarios, quiero decir), todos los somalíes de Mogadishu armados hasta los dientes no pueden hacer ni un rasguño a ninguno de ellos. En esas que Stallone ve a un blanquito con cara de chulo-piscina y se pone hecho un basilisco como si hubiera visto a Falete desnudo o algo peor, casi tira espuma por la boca de la rabia que tiene, parece que le odia mucho. Es Mel Gibson! Gibson se sube a un helicóptero para huir pero antes de decir adiós coge un fusil con mira telescópica, apunta, puede dejar tieso a Stallone pero prefiere meter un balazo en el culo al Crews (el negrito poco conocido que está desde la primera película). Luego tira una bomba termonuclear desde una altura de 20 metros, pero los expendables con grandes reflejos se tiran todos al agua y bum!

Música de mal rollo y gritos ahogados… pero que va! han sobrevivido todos!

Llevan corriendo a Crews a un hospital civilizado… pero cual? Si están en el cuerno de África. ¿Qué medio de transporte usan? La teletransportación? Aparece un trajeao pero no viene a visitar a Crews, va a por Stallone a echarle un rapapolvo por dejar escapar a Gibson. Es Harrison Ford (sustituyendo a Willis en el papel de pez gordo de la CIA que contrata a los Mercenarios). Santo cielo, pero que mayor está este hombre, parece un jubilado de los que juegan al dominó en el Hogar Municipal. Sinceramente, está muy desmejorado, le falta un poco de botox para las arrugas, tinte para las canas y esteroides para hacer un poco de musculito.

sylvester-stallone-expendables-3.pngDespués de su paso por el hospital, los Expendables se reúnen en el bar a beber cervezas. Pero Stallone no está para fiestas, está meditabundo. Se da cuenta de que sus mercenarios están mayores y es hora de jubilarlos. Pero vamos a ver, si el único vejestorio es él, nacido en 1946 y a punto de cumplir los 70. Statham (1967), Crews (1968), el blanquito desconocido, Couture (1963), Snipes (1962), Lundgren (1957) son todos unos pipiolos que ni siquiera tienen los 65!

Pero nada, no hay más ciego que el que no quiere ver, contacta con un cazatalentos (Frasier! Que hace aquí?) y hace un casting de nuevos Expendables, jóvenes y guapos por favor.

Un alpinista cachas y hacker informático… CONTRATADO

Una buenorra que reparte somanta palos con minifalda y tacones… CONTRATADA

Un hispano friki de las armas… CONTRATADO

Un guapetón motero rebelde con aura de perdedor pero de gran potencial… NO QUIERE SER MERCENARIO! Pero ahí está papá Stallone que le da un sermoncito sobre el sentido de la vida y… CONTRATADO

Antonio Banderas… ah no éste no, a Stallone no le mola Banderas, igual porque ya no es joven y guapo. Banderas no da el perfil, pero ya se sabe como son de pelmazos y babosos los hispanos, empieza a suplicar, a llorar, a dar pena… “por favor por favor que estoy en paro”… pero nada ablanda el corazón de piedra de Stallone.

El casting finaliza y ya tenemos nuevos mercenarios para cazar al pajarraco de Gibson, pero ojito, que Indiana Jones y la CIA lo quieren vivo, para llevarlo a tribunal de La Haya… malditos corbatitas y maldita su burocracia, blandengues! Se van a Bucarest, capital de la temible Hungría un país que da miedo de solo oír su nombre. Hay que trazar un plan: Stallone, amigo de las tradiciones quiere dar una patada a la puerta y liarse a tiros. Pero los chavales son muy modernos y hackean el sistema de seguridad como quien publica en twitter clic clic clic y ya está. Así de fácil! Los chavalitos son unas máquinas, capturan vivo a Gibson y todo.

Gibson es chulo, locuaz, provocador y muy sobrao, pone continuamente esos ojos saltones de loco que puso de moda en Arma Letal. Pero la vida es una tortilla de patatas y llegan sus amigachos, lo liberan y ahora los capturados son los chavalines y Stallone escapa por los pelos. Ahora tendrá que rescatar a los chavales él solo! Bueno solo no, que aparece Banderas arrastrándose, suplicando, cantando el himno de la legión para impresionar. A Banderas la ha tocado el papel de hispano servicial y sumiso, con la única ilusión en la vida de ser el criado de los otros, vivan los estereotipos!

Cuando Stallone se va a subir al avión llegan los jubilados, que ya se han cansado de ver la tele, pasear por el parque, dar de comer a las palomas y ver las obras del barrio. Stallone los acepta de nuevo ¿Acaso alguien lo dudaba? Esperen que llega Indiana Jones con el mono puesto y extraoficialmente también se va a la guerra. Hacemos pleno!

Se van todos a un “puto país de mierda” (sic) llamado Asmanistán o algo así. Que poco respeto por las repúblicas caucásicas y ex soviéticas que tienen los yanquis. Allí está la fortaleza de Gibson.

Llegan a una ciudad en ruinas, ya se sabe que en estos países no ha llegado la civilización. Encuentran a los pimpollos colgados como jamones pero claro, es una trampa. Gibson ha decorado el edificio con explosivos. Les dice por una tele: -“Una persona normal tardaría 90 segundos en salir del edificio, yo os doy 45”. ¿Y que hace Stallone?¿Sale por patas a ver si se suena la flauta y se salva? No! se queda parado con la mente en blanco perdiendo valiosos segundos. Esto es el fin?… no! Llega el alpinista hacker y hace clic-clic-clic en su iWatch y en 20 segundos bloquea no sé qué señal y la bomba no explota!

Gibson ejecuta el plan B: Llama al ejército entero de Asmanistán y rodean el edificio. Está la cosa chunga para los Expendables, pero Stallone los arenga con un discurso y empiezan a masacrar a los asmanios. Mueren a miles. Gibson se cabrea, llama a los tanques. Pim-pam-pum pero no hay manera, los mercenarios saltan sobre las balas y caminan por encima de las bolas de fuego. Son invencibles. Banderas entre bala y bala liga con la buenorra, los hispanos son así, flirtean en los momentos más inoportunos. Stallone se ve acorralado por un helicóptero, va  a ser fusilado pero llegan al rescate Indiana Jones, Arnold Schwarzenegger y Jet Li (pobre Jet, en cada película le dan menos bola). Parecen Han Solo, Chewbacca y R2D2 a bordo del Halcón Milenario. Mientras tanto Lundgren se monta en un tanque. A este paso los Mercenarios conquistan Asmanistán entero.

mercenarios3dCuando parecía que ya no quedaban más asmanios que matar resulta que “llegan refuerzos”. Además el iWatch se queda sin batería, la señal va a quedar desbloqueada y el edificio va a explotar, así que los Expendables deciden retirarse. Todos a la azotea. Stallone sube por la repisa mientras un ejército le dispara bazookas a los talones sin causarle el más mínimo daño. El motero rebelde que está haciendo cabriolas en la calle también quiere subir a la azotea, así que acelera la moto, se sube por la cola del helicóptero caído y pega un salto hasta el 5º piso, casi nada! A este paso van a salir todos de rositas. Gibson está cabreado como una mona, tiene que arremangarse y matar él mismo a los mercenarios. No se le ocurre otra cosa que meterse en solitario en el edificio sembrado de bombas armado con una triste pistolita y enfrentarse él solo con 10 invencibles mercenarios, cualquiera pensaría que es un suicidio y nadie en un sano juicio se metería en la boca del lobo, menos el guionista de la película, claro. Están todos ya en la azotea subidos al helicóptero esperando al jefe. Gibson encuentra a Stallone y le pega un tiro, pero el potro italiano ni se inmuta. Encara a Gibson, duelo de gallitos. Gibson tira la pistola, mejor a puñetazos, Stallone tiene una bala en el cuerpo, pero da igual, reparte galletas que da gusto. Gibson no es rival, Stallone lo masacra, lo ejecuta, lo remata y le grita “Yo solo La Haya”. Toma! eso para los burócratas! Y en ese momento BUM explotan las bombas, el edificio se derrumba. Stallone empieza a correr sobre los escombros, que digo correr, empieza a volar sobre el derrumbe y … música de tristeza, caras largas… pero si hasta los asmanios saben que en el último segundo cogió la cuerda y se salvó!

Misión cumplida, todos al bar a beber como cosacos. Crews ya tiene el culo recuperado. Banderas suplica por última vez ser admitido a los Expendables y Stallone que está de buen humor le admite. Banderas le abraza mariconamente, los hispanos ya se sabe como son.

Acaban todos felices cantando en el karaoke

FIN

Lo siento, no eran spoilers sueltos, he destripado la película entera. Que nadie llore por ello por favor, el guión (firmado por Stallone y 2 tipos más) no destaca precisamente por su originalidad. La tercera entrega es más de lo mismo: Mucha acción, tiros y puñetazos a cascoporro pero sin violencia explicita y una sucesión de escenas disparatadas, inverosímiles y predecibles haciendo al mismo tiempo encaje de bolillos para dar cancha a todas las viejas glorias en las 2 horas que dura el metraje. Asumiendo que como película de acción no te la puedes tomar en serio (Stallone volando sobre los escombros y demás), queda saber si los Mercenarios 3 tienen suficiente humor y sentido de autoparodia/homenaje para merecer un buen rating en este blog. Y a partir de aquí me tengo que poner serio.

Stallone no entiende que lo que buscamos en sus Mercenarios es ver lorzas y arrugas riéndose de sí mismas. No entiende que no queremos ver a veinteañeros jóvenes y guapos. Queremos ver a señores mayores, jubilados y ancianos actuando como si fueran veinteañeros. Por eso no me ha gustado el protagonismo de los nuevos mercenarios: Kellan Lutz (actor de la saga Crepusculo), Ronda Rousey (una luchadora estadounidense de artes marciales mixtas y yudoca), Glen Powell (actor no muy conocido venido de papales secundarios) y Víctor Ortiz (boxeador profesional estadounidense). Stallone parece que quiere aportar alguna novedad, inyectar savia nueva y presentar una supuesta rivalidad entre los viejos métodos y los nuevos. Los chavales hacen lo que pueden pero no es culpa de ellos, el conflicto no acaba de funcionar y el contraste queda en agua de borrajas.

mercenarios3f¿Y los sobre los viejos mercenarios qué? Pues me han dejado un poso irregular. Empezando por Gibson en el papel de villano (pedido por él mismo, y yo que pensaba que era un tanto de Stallone). Se pasa la película repitiendo los tics de malote desequilibrado de sus películas de los 90, pero claro, que más puede hacer si el guión dice que tiene que hacer un papel ridículo durante las 2 horas de película culminado con un autosuicidio absurdo. Las comparaciones son odiosas, Van Damme le da 40 vueltas con patada voladora.

Hablamos ahora del señor Harrison Ford. Este admirado actor ha perdido con la edad mucha presencia ante la cámaras, algo que ya percibí en la última entrega de Indiana Jones. Está muy mayor pero es que claro… es que es muy mayor (nació en 1942). Bastante hace con ponerse delante de la cámara sin ayuda del andador y poner cara de serio (que no consigue del todo) para regañar a Stallone cuando el guión se lo exige. Mira que me reí con los papeles de Statham en las peliculas de Guy Richie, pero aquí nada, aunque es de lo más digno de la saga. Lo más gracioso de su actuación: El vacile de querer grabar las escenas de acción personalmente sin extras y casi morir en el intento.

No sé lo que le pagarán a Jet Li o si este actor chino nacionalizado singapurense llega a final de mes, pero su papel en la saga es cada vez más anecdótico, en esta entrega ya no le dejan ni dar patadas de kung fu. Lo mismo de Schwarzenegger, pasea palmito y muestra lo mal que le ha tratado el tiempo y poco más. Seguimos con las decepciones: Snipes se estrenaba en la saga y prometía escenas de gloria, pero nada, está totalmente desaprovechado, es un tío cachondo, vacilón, socarrón y apenas le dan chascarrillos y los que le dan son muy malos. Lo peor es su presentación al inicio de la película (cuando posee el cuerpo y la barba de Hardem).

No todo es malo, en la parte positiva, ver a Kelsey Grammer (Frasier) haciendo el casting de mercenarios tiene su punto. Y nunca creí que fuera a decir esto: Banderas, es de lo mejor de la película. El hispano brasa que se pasa todo el rato charrando como una cotorra, suplicando al jefe y ligando con la buenorra. Si te dan igual los estereotipos, tiene bastante guasa.

Un recuerdo ahora para los que no están. Porque no quisieron. Como Steven Seagal, es una lástima que prefiera seguir haciendo telefilms de serie B que subirse al transatlántico de Stallone. Como Bruce Willis al que le pareció poco sueldo 3 millones de dólares por 4 días de rodaje (yo por 3 millones ni me levanto a coger el teléfono). O como Sean Connery que haría joven a Harrison Ford (nació en 1930, cuando Franco era corneta, literalmente).

mercenarios3bAy Stallone… cambiaste humor por acción, chiste por efectos especiales, risas por explosiones y lo siento… la fastidiaste. Metiste a jóvenes mercenarios y la jorobaste. Te quitaste el bigotito y estás más feo, menos simpático y si, también, la pifiaste. Le diste la dirección de la película a un semidesconocido director australiano que solo tiene un neowestern en su currículum (y que ni si quiera merece página en la wikipedia.es) y así te fue.

En resumen, patinazo de Stallone. Volvemos al punto de salida y el VanDammazo se queda en anécdota. Seguiremos atentos a las nuevas entregas ya anunciadas: Las expendabelles y los expendables 4. El combate no ha acabado.

 

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